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Diario económico del negocio de la salud

03 Ago 202117:25

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La salud, en el centro: cinco ejes para revolucionar el sistema

22 Dic 2020 — 05:00
Por A. Escobar / D. Punzano
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Mayor concienciación sobre la salud individual y colectiva, un modelo sanitario más integrado, un sistema dotado de más financiación, un sector que centra la inversión en plena pandemia y un impulso acelerado de la tecnología. Son las principales pautas que expertos, académicos, profesionales sanitarios, economistas y directivos destacan como palancas de transformación para aprovechar esta crisis como una oportunidad. La industria de la salud avanza.

La salud, en el centro: cinco ejes para revolucionar el sistema

 

 

Como cada año, PlantaDoce.com realiza en las últimas semanas de diciembre un repaso a los últimos doce meses en el negocio de la salud, marcados por el impacto de la pandemia del Covid-19. Análisis macroeconómico de España y el mundo, recorrido por los fenómenos sociales que ha provocado el coronavirus y un recorrido por el impacto en las principales empresas del sector forman el Especial 2020: el negocio de la salud en el año del Covid-19.

 


 

 

 

Si algo ha provocado la pandemia del Covid-19 es un cambio de 180 grados en la sanidad tal y como se entendía hasta ahora, desde el sistema por el cual se rigen los ciudadanos hasta la salud individual de cada persona. La crisis, más allá de ser sanitaria, ha golpeado a la economía, ha cambiado la forma de relacionarse, ha acelerado inversiones que estaban adormecidas y ha disparado el uso de herramientas tecnológicas para trabajar, mantener conversaciones con familiares y con amistades e incluso a la hora de realizar una consulta con el médico.

 

La pandemia ha situado la salud en el centro del mundo. Nunca antes ha habido una concienciación tan grande en este sentido. El ciudadano se ha visto forzado a tener una mayor preocupación para evitar ser contagiado y ser un foco de infección, los inversores han notado que este sector sale revalorizado y es una apuesta efectiva en estos momentos. Existe además un consenso generalizado para reforzar la atención primaria y sociosanitaria y la tecnología y las nuevas herramientas digitales han venido para quedarse. Es la salud desde cinco ópticas diferentes, pero conectadas entre sí.

 

 

Mayor concienciación por la salud

La pandemia ha traído consigo una mayor concienciación por la salud, aunque aún está en el aire su duración. El Covid-19 ha impulsado el protagonismo de medidas higiénicas tradicionales como el lavado recurrente de manos y nuevas normas como el uso obligatorio de mascarillas en espacios públicos y el distanciamiento social. Las consecuencias del coronavirus y la recomendación o imposición de estas medidas han aumentado la concienciación por la salud, pero los expertos dudan de su duración.

María López, socia de Boston Consulting Group (BCG), afirma que “la pandemia ha abierto los ojos de la población y demostrado que la salud de la sociedad es vital para asegurar la salud individual”. La experta también destaca que una amenaza de estas características “tiene un impacto más allá del propio sistema de salud y afecta el sistema social y económico”.

 

En la misma línea se muestra el socio responsable del área de innovación y salud de Grant Thornton, José Antonio Hernández, quien señala que “para concienciar y establecer hábitos son necesarias las estrategias de comunicación”. Más pesimista es la socióloga de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) Maria Jesús Izquierdo, que cree que la mayor concienciación por la salud “no será una situación generalizada a medio plazo”.

 

Por otra parte, la valoración de la sociedad española del sistema sanitario, tanto público como privado, ha registrado un ligero aumento, así como la preocupación por la atención sociosanitaria, que destacó negativamente durante la pandemia en las residencias. La nota de los españoles a la sanidad privada se situó en 7,5 puntos y a la sanidad pública en 6,9 puntos, según el Barómetro de la Sanidad Privada de 2020 de la Fundación Idis publicado el pasado junio. Además, otra consulta de Sigma Dos señala que el 60% de encuestados indican que ambas sanidades son necesarias, que deben coexistir y complementarse. Izquierdo comenta que también se ha visto incrementada “la percepción del trabajo de los sanitarios, los recursos con los que ha afrontado la pandemia y la reflexión sobre los efectos de la privatización de la salud”.

 

Respecto a la preocupación por la atención sociosanitaria, López destaca que “la necesidad de dar mayor peso a la atención primaria y la atención sociosanitaria ha sido uno de los aprendizajes del Covid-19 en España”. La experta de BCG cree que estos dos niveles asistenciales cobrarán mayor importancia en el sistema sanitario a partir de ahora. Por su parte, Hernández considera que se están poniendo las bases entre la atención sanitaria y sociosanitaria, aunque “las principales barreras son administrativas y de falta de coordinación”.

 

Por último, Izquierdo no espera que cambie la actitud de defensa de la sanidad pública en España en un corto plazo. Por el contrario, López cree que habrá una modificación en la transparencia y comunicación de la gestión de futuras crisis sanitarias.

 

 

El modelo sanitario, a prueba

La crisis sanitaria ha evidenciado un cambio en la gestión y en la relación entre el modelo de prestación pública y el privado. La pandemia ha exigido el máximo del sistema sanitario y una suma de esfuerzos en materia de equipamientos de protección, tecnología, dotaciones e infraestructuras, entre otros aspectos, independientemente de quien haya sido el prestador del servicio.

 

Aunque los expertos descartan que el debate entre sanidad pública o sanidad privada haya concluido, sí coinciden en que se han dado pasos para avanzar en una mayor colaboración y unidad. “La crisis ha puesto de manifiesto que el debate está más en la esfera ideológica y no tanto en la realidad, no podemos dividir la sanidad en base a cómo se financia”, explica Boi Ruiz, exconsejero de Sanidad de la Generalitat catalana. Para el también director del máster universitario en gestión sanitaria de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC) lo importante es que la persona atendida “se sienta segura, con un servicio de calidad y protegida por la autoridad competente”. Ruiz tilda el debate de “estéril”.

 

Es una opinión que comparte la consejera delegada de Ribera Salud, Elisa Tarazona. La directora ejecutiva del grupo hospitalario sostiene que el Covid-19 ha sido “un punto de inflexión” en la colaboración público-privada porque “todo el sector se ha puesto a disposición de las necesidades que tenían los pacientes; había y hay una prioridad clara”, opina Tarazona. Por su parte, Gemma Craywinckel, directora-gerente del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau, considera que “se le ha pedido al sistema sanitario privado que funcione como el sistema sanitario público y ha sido una muy buena decisión”.

 

 

Además de esa colaboración, los expertos priorizan el papel que tiene y que debe jugar la atención primaria. Ruiz cree que la sociedad se ha dado cuenta de que “su papel está muy arraigado al antiguo modelo de la seguridad social y que no está adaptado organizativamente para responder a una atención comunitaria”. Por su lado, Tarazona ensalza su papel e incide en “reconocer el trabajo que desempeñan los profesionales en primera línea”.

 

La pandemia también ha demostrado que se debe gestionar de manera diferente a la forma utilizada previamente al estallido del virus. Craywinckel denuncia que el sistema cuenta con buenos profesionales, pero “el déficit de estructuras e infraestructuras ha sido flagrante”. Ruiz incluso expone que “estamos en la misma dinámica de siempre”, aunque el coronavirus ha provocado que los gestores tengan que adoptar nuevas formas de actuar por “decantación” porque “no ha quedado más remedio”. Para el exconsejero catalán, los gestores sanitarios tienen la misión de pensar en “un 2021 donde dejemos atrás el Covid-19” y en “recuperar todo lo que hemos dejado atrás”, haciendo alusión a todos aquellos procesos desde el punto de vista administrativo que han quedado en un segundo plano durante el último año como consecuencia de la pandemia.

 

 

La financiación, en el punto de mira

Otro de los aspectos que ha dejado en evidencia el Covid-19 ha sido la infrafinanciación que arrastra el sistema sanitario de España. La atención primaria, convertida en el primer bloque de contención ante la pandemia, ha sido derribada en varias ocasiones, lo que ha puesto de manifiesto que se debe dotar de mayores recursos económicos.

 

Vicente Ortún, experto del Centro de Investigación en Economía y Salud (Cres), refleja que “la atención hospitalaria ha recibido una mayor financiación respecto a la atención primaria, por lo que teníamos una musculatura floja para afrontar la pandemia”. Mismo razonamiento tienen Ramón Berra, consejero delegado de Miranza, y Rafael Bengoa, exdirectivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y exasesor de Barack Obama, expresidente de Estados Unidos, que apuntan al refuerzo de la atención sociosanitaria. Bengoa destaca que “se debe aumentar la preocupación por los crónicos y elevar la financiación para no volver a sufrir las vulnerabilidades de esta pandemia”.

 

El experto pone de manifiesto que se debe ir hacia “un modelo más preventivo y proactivo, que invierte en salud digital y que apoya a los pacientes en la autogestión de su enfermedad”. Bengoa sostiene que si no se “invierte bien en los nuevos recursos del sistema, los precios seguirán siendo evaluados en relación con su actividad y no el valor que aportan”.

 

 

 

 

Por su parte, Berra explica que España ha tendido por una lucha de precios a la baja a cambio de volumen y lo considera un error. Mientras que el consejero delegado de Miranza asegura que la tendencia será un incremento de las pólizas para equipararse al resto de países europeos, a Ortún le preocupa. El número de pólizas privadas y las primas han aumentado un 4% durante la pandemia. El experto asegura que “hay una tendencia de acudir al sistema privado y esto implica tener un sistema sanitario público pobre y para pobres”.

 

Respecto a las medidas estratégicas para futuras crisis sanitarias, Berra señala que se debería establecer un consenso entre la sanidad pública y la privada en todos los ámbitos. Por otro lado, Ortún refleja que para llegar más preparados a futuras pandemias “se debe incrementar la autonomía como país, apostar por la industria y desarrollar tecnología propia”.

 

 

Récord de inversión

La salud ha sido el sector del año para la inversión. En 2020, muchas compañías de la industria farmacéutica se han centrado en cuestiones relacionadas con el coronavirus y se han revalorizado, mientras empresas de otras procedencias han adaptado su actividad a las necesidades de la crisis sanitaria. El gestor de Abante Biotech, Armando Cuesta, destaca que “los récords establecidos de ofertas públicas de venta y la financiación en biotecnología durante este año será difícil de superar en 2021”.

 

El número de colaboraciones, fusiones y adquisiciones también se ha visto incrementado a causa del Covid-19, aunque la tendencia ya era ascendente en los últimos años. El fundador y socio director de Asabys Partners, Josep Sanfeliu, explica que “el sector de la salud cada vez tiene más congresos de partnerships”. Cuesta considera que el próximo año los acuerdos entre compañías mantendrán esta tendencia porque “las grandes farmacéuticas tendrán muchos medicamentos cuyas patentes expirarán, una gran cantidad de tesorería y habrá nuevas clases terapéuticas validadas clínicamente, como las terapias génicas y celulares”.

 

La crisis sanitaria ha supuesto la entrada de más de 60.000 millones de dólares sólo en el mercado sanitario y el salto a cotizar de empresas en fase preclínica. La terapia génica se erige como uno de los sectores más importantes tras veinte años de prueba y error. Sin embargo, Cuesta indica que “es posible que existan síntomas de cierta burbuja en las valoraciones de este subsector de la biotecnología y, por tanto, se requiere más que nunca una gestión activa”.

 

 

Ambos expertos coinciden en el impulso del sector de la salud y la atracción y rentabilidad que lo caracteriza. Sanfeliu afirma que “a raíz de la pandemia se ha lanzado una nueva carrera en la inversión que se mantendrá durante 2021”. Por su parte, el gestor de Abante Biotech cree que “el sector de la biotecnología continuará con el actual interés debido a su rentabilidad y atracción por afrontar necesidades como el incremento de esperanza de vida”. En la misma línea, el director de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), Ion Arocena, comenta que “la financiación del sector mantiene una tendencia positiva y que aún tiene recorrido”.

 

Por último y de cara a futuro, Sanfeliu expresa que la industria va a continuar creciendo y “acelerará la convergencia tecnológica multisalud”. También hace una apuesta por la tecnología Cuesta, quien indica que “el sector sanitario ya no es tal y es un sector adyacente a la tecnología”. El experto destaca que “este siglo es el de la biotecnología y es imperativo que el inversor español sepa verlo y no pierda el tren”.

 

 

 

 

 

La telemedicina, paso a paso

La telemedicina ha avanzado en unos meses lo que no se ha desarrollado en los últimos años. Este es el razonamiento en el que coinciden todos los expertos. El recurso tecnológico ya estaba implementado en mayor o menor medida en los sistemas sanitarios, pero ahora ha registrado el impulso definitivo y que será un antes y después en la sanidad. De todas formas, la celeridad con la que se ha apostado por la telemedicina no debe dejar de lado todas sus posibilidades, regulación y una mejor integración con los servicios sanitarios actuales.

 

Frederich Llordachs, cofundador y socio de Doctoralia, destaca que “la mayoría de telemedicina que se ha hecho es telefónica” y subraya que “aún no hemos tenido acceso a herramientas que pueden cambiar la actividad asistencial”. El experto señala que este recurso debe servir para hacer más con menos, mientras que el responsable del área de healthcare de EY y presidente de la Asociación Salud Digital (ASD), Jaime del Barrio, considera que la tecnología es un aliado porque se brindará un mayor tiempo de calidad entre el médico y el paciente.

 

Respecto a la regulación de la digitalización en salud, Del Barrio señala que una de las consecuencias de la pandemia es que se han puesto muchos recursos al alcance de los pacientes sin estar debidamente regulados. El experto apunta que se debe intervenir “la ciberseguridad y privacidad de datos, no para poner barreras, sino para ajustar la realidad a las demandas técnicas y sociales”. También comparte este reto el director de Infraestructuras, Sanidad y TIC de Icex, Jorge Alvar, que expresa que “la pandemia ha puesto en evidencia la necesidad de poder atender a pacientes sin requerir su presencia física, hacer seguimiento de patologías y la de tener sistemas de información sin descuidar la ciberseguridad, talón de Aquiles sistemáticamente olvidado de muchos procesos de digitalización”.

 

 

 

 

Por su parte, el cofundador y consejero delegado de Mediquo, Guillem Serra, refleja que “España está un poco atrasada en regulación” y pone de referencia los modelos de Alemania, Reino Unido y Suecia, al igual que los otros dos expertos. Llordachs asegura que “en España se ha optado por el ladrillo por delante del microchip”.

 

 

Otro de los retos es cuantificar los resultados de la telemedicina. Serra destaca que se deben usar los criterios de morbilidad y mortalidad, que se usan en la sanidad pública, además de un análisis económico. Se tiene que observar si la telemedicina hace más eficiente el gasto sanitario y valorar el número de pacientes y actos en comparación con el servicio tradicional para cuantificar su aplicabilidad. Lo que queda claro es que la pandemia ha hecho que la atención sociosanitaria y primaria cobre un mayor protagonismo del que tenía hasta ahora. Ha dejado estéril el debate entre sanidad pública o sanidad privada y ha puesto sobre la mesa cómo se debe transformar el modelo sanitario en adelante, teniendo en cuenta una mayor implementación de las herramientas digitales. El futuro pasa por más y mejor sanidad.

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