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Mar Fábregas (Stada): “El talento no tiene género, el principal activo es la meritocracia”

La directora general de Stada en España considera que la valía de una persona no va condicionada por razones de sexo y que la ambición personal es la principal garantía para fomentar el empoderamiento femenino.

A. Escobar

8 mar 2022 - 04:54

Mar Fábregas (Stada): “El talento no tiene género, el principal activo es la meritocracia”

 

 

Mar Fábregas es la directora general en España de la farmacéutica Stada, cargo que ocupa desde 2013. Se incorporó a la compañía en 2005 para ocupar distintos puestos de responsabilidad como directora de desarrollo de negocio. Previamente, inició su andadura en la industria farmacéutica en Chiesi y Sandoz. Fábregas es licenciada en Farmacia por la Universitat de Barcelona (UB) y cuenta con un programa de Dirección General por el Iese. La directiva sostiene que en las organizaciones es necesaria “una convicción” sobre las ventajas que supone la diversidad, pero “sin un auténtico liderazgo es imposible”, remarca.

 

 

Pregunta: Hay pocas mujeres en puestos de poder en el ámbito empresarial. ¿Por qué sucede?

 

Respuesta: Hay pocas mujeres en puestos de alta responsabilidad, pero es importante destacar que en España se ha avanzado en temas de igualdad de género. Aunque queda un largo camino por recorrer, se observa un progreso en concienciación, sensibilización y establecimiento de políticas de igualdad. En las organizaciones, es necesaria una convicción sobre las ventajas que supone la diversidad, pero sin un auténtico liderazgo es imposible.

 

 

P.: ¿Ha cambiado en algo el Covid al empoderamiento de la mujer en el mundo económico?

 

R.: El gran reto del empoderamiento femenino es trabajar la conciliación, que en muchas ocasiones es el principal freno. El Covid-19 ha puesto de manifiesto que hay formas alternativas de trabajo, acelerando la modalidad del teletrabajo. Tenemos que ir hacia una mayor corresponsabilidad implementando medidas que nos ayuden a avanzar. El talento no tiene género y el principal activo debería ser la meritocracia.  

 

 

P.: En términos debate público, ¿se han dejado de lado asuntos que, como este, estaban ‘de moda’ antes del Covid?

 

R.: El Covid-19 ha acelerado y puesto de manifiesto que hay modos de conciliación distintos a los que estábamos habituados. Ha permitido ganar confianza en las compañías y ver que existen ventajas.

 

 

 

 

 

P.: ¿Qué se puede hacer desde las empresas para visibilizar a las mujeres en puestos de dirección?

 

R.: Hay que tener pleno convencimiento. Un equipo diverso es, sin duda, superior, es un equipo competitivo. Tiene que formar parte de la cultura corporativa, impulsando la igualdad, la diversidad. En Stada actuamos sin ninguna discriminación en los procesos de selección, de formación, de retribución e incluso en representación, ya que el 50% de la plantilla son mujeres.

 

 

P.: ¿Qué barreras se encuentran las jóvenes profesionales? ¿Son distintas a las que había para las anteriores generaciones?

 

R.: Para las nuevas generaciones es básico que tengan ya una educación igualitaria. Crecer en una sociedad donde cada vez hay mas liderazgo femenino aporta una mirada diferente a la que se tenía hace unos años. El entorno laboral tiene que facilitarlo; también es necesario el apoyo familiar y la ambición individual. Tienen que confluir estos tres ejes para que la mujer pueda desplegar su máximo potencial.

 

 

 

 

 

P.: ¿Cuál es el más importante?

 

R.: Necesitas un buen equilibrio, pero la ambición es el detonante. Si ha un entorno confortable y de seguridad, el hecho de que exista la ambición por mejorar y por tener una opinión más influyente es clave.

 

 

 

 

P.: ¿Qué países son para usted un referente en empoderamiento femenino? ¿Y qué sector?

 

R.: Los países de Europa del norte están más avanzados; lo trabajan en edades muy tempranas. En España, las empresas del Ibex35 tan sólo cuentan con consejeras delegadas en un 6% de los casos, mientas que en la industria farmacéutica hay un 22% de consejeras delegadas. El sector salud es uno de los más avanzados, la posición es mejor, pero ello no quita que tengamos un buen recorrido para seguir mejorando.

 

 

P.: ¿Qué grado de desarrollo tendrá en un futuro el empoderamiento femenino en salud respecto a otros sectores?

 

R.: Veremos una evolución positiva. Se está logrando mucha más visibilidad y eso repercute a la hora de tomar decisiones desde dentro de las compañías.

 

 

P.: ¿La desigualdad tiene consecuencias económicas en la empresa?

 

R.: Si las empresas no cuidan el tema de las retribuciones, al final se convierte en un argumento de desmotivación y desincentivación para optar a puestos de mayor responsabilidad.

 

 

 

 

 

P.: Dígame las tres medidas que toda empresa que quiera hacer avances en materia de igualdad debería tomar.

 

R.: Trabajar bien la conciliación, trabajar proyectos de mentoring y disponer de una buena política de captación y promoción, desvinculada de razones de género.

 

 

P.: ¿Y el Gobierno?

 

R.: Tener distintivos o ayudas para las empresas.

 

 

P.: ¿Cuáles son sus mujeres referentes?

 

R.: Una de las máximas representantes en el sector salud es Belén Garijo, consejera delegada de Merck, y también destaco a la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Arden.