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Bayer pierde 2.941 millones y anuncia un plan de ahorro y una reestructuración profunda

Bayer emprende una terapia de shock para hacer frente a la pérdida de exclusividad de dos de sus fármacos más vendidos, a los litigios derivados de los efectos del herbicida Roundup y al exceso de deuda y de cargos intermedios.

Bayer pierde 2.941 millones y anuncia un plan de ahorro y una reestructuración profunda
Bayer pierde 2.941 millones y anuncia un plan de ahorro y una reestructuración profunda
Los altos directivos de Bayer han anunciado un plan estratégico con el que ahorrar 2.000 millones de euros a partir de 2026. Foto: Conan

PlantaDoce

5 mar 2024 - 11:32

La multinacional química y farmacéutica alemana Bayer toma medidas drásticas para hacer frente a las pérdidas del pasado ejercicio fiscal y a las que se pueden derivar de la pérdida de exclusividad de medicamentos o de los litigios por los efectos del herbicida Roundup. La compañía perdió 2.941 millones de euros en 2023 frente a los beneficios de 4.150 millones de euros del ejercicio precedente.

 

Para superar estos retos, los altos directivos de Bayer han anunciado un plan estratégico con el que ahorrar 2.000 millones de euros a partir de 2026. La facturación de la farmacéutica se ha situado en 47.637 millones de euros, un 6,1% menos que en 2022.

 

Bill Anderson, director ejecutivo de Bayer, ha señalado aquellas que la dirección considera “cuatro áreas rotas” en la farmacéutica: la pérdida de exclusividad sobre algunos fármacos importantes, los procesos judiciales abiertos por Roundup, los niveles de deuda de la compañía y el exceso de burocracia. Es por esta razón, sigue el director ejecutivo, que Bayer emprenderá cambios en los próximos 24 o 36 meses.

 

 

El primer problema remite a la pérdida de exclusividad sobre Xarelto, un medicamento para prevenir el ictus, y Eylea, para la degeneración de la retina asociada a la edad. Con tal de ahuyentar este problema, la compañía pretende acelerar los proyectos de más impacto en etapas tempranas y reforzar su cartera de productos con las nueve solicitudes de autorización de nuevos medicamentos presentadas el año pasado.

 

El segundo hace referencia a las recientes condenas contra Bayer, la última por 2.079 millones de euros, a favor de un usuario de Roundup. Se trata de un proceso judicial derivado de la compra de la biotecnológica Monsanto en 2018, propietaria del herbicida, cuyas consecuencias han sido catastróficas, pues desde entonces la farmacéutica arrastra unos 50.000 casos judiciales iniciados por demandas relativas a este producto.

 

Anderson ha anunciado que incorporarán a un experto en litigios a su consejo de supervisión mientras que ha defendido que el glifosato es seguro y esencial en la protección de cultivos. También ha anunciado que llevarán esta cuestión al terreno de las políticas públicas, “incluyendo la consideración de cualquier medio para cerrar los procesos en curso”.

 

El ejecutivo ha prometido más información al respecto cuando su difusión sea en beneficio de la compañía. Sobre ello, ya ha trascendido vía el Financial Times que los lobbistas de Bayer están presionando para que se aprueben leyes que confirmen la primacía de las leyes federales sobre el etiquetado de Roundup, pues en el pasado han ganado algunos juicios afirmando que las etiquetas de advertencia para el herbicida no cumplían con los requisitos estatales y la legislación federal no los anulaba.

 

 

Sobre el exceso de deuda, el director ejecutivo de Bayer ha asegurado que prevén un crecimiento de sus negocios base y un progreso hacia mayores flujos de caja. Además, sigue Anderson, van a pagar el dividendo a su mínimo legal durante los próximos tres años, una decisión que la empresa no tomaba desde la Segunda Guerra Mundial.

 

El último reto identificado, el de la burocracia, llevará asociado un rediseño del modelo de operaciones hacia lo que llaman la Propiedad Compartida Dinámica (DSO por sus siglas en inglés). El avance hacia la DSO implicó a cincuenta equipos y a un total de 2.500 personas, según Heike Prinz, directora de recursos humanos de Bayer.

 

En la actualidad, la farmacéutica tiene empleados a 17.000 cargos intermedios, un 30% de los cuales liderando a microequipos de cuatro o menos personas. De éstos, algunos sólo tienen una persona a cargo. El objetivo de la compañía es garantizar un mínimo de quince empleados por líder.