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G. Guiu (Andema): “Los países más evolucionados son más sensibles con las falsificaciones”

El director general de la Asociación Nacional para la Defensa de la Marca (Andema), Gerard Guiu, advierte de que los sectores más afectados por las falsificaciones son el textil, así como la cosmética y la perfumería.            

G. Guiu (Andema): “Los países más evolucionados son más sensibles con las falsificaciones”
G. Guiu (Andema): “Los países más evolucionados son más sensibles con las falsificaciones”
“En la famosa cuesta de enero no tanto porque ya hay rebajas y los precios son más asequibles para el consumidor”.

C. S.

18 ene 2024 - 05:00

Delito y peligro. Eso es lo que Gerard Guiu, director general de la Asociación Nacional para la Defensa de la Marca (Andema), opina de la compra de productos falsificados. El responsable advierte de los peligros salubres que puede tener la compra de algunos productos no originales, muchas veces exentos de los controles de seguridad necesarios. Entre los sectores más afectados por las imitaciones se encuentra el textil, pero también la cosmética, la perfumería o la farmacia. Además, Guiu advierte de la importancia de enseñar a los más jóvenes las consecuencias de comprar productos falsificados y explica que la franja que más promueve esta práctica comprende desde los 15 a los 24 años. “Hay que recalcar que lo fake no es cool y que no tiene nada de moderno”, insiste.

 

 

Pregunta: Según datos de Andema, España es el segundo país de la Unión Europea en consumo intencionado de falsificaciones, ¿cuál es el motivo?

 

Respuesta: Sí, en España vamos sólo por detrás de Bulgaria y la razón es principalmente un tema cultural. Si nos fijamos en países como Finlandia o Suecia se respetan cosas tan básicas como no cruzar en rojo, aunque no haya ningún vehículo en la calle, algo impensable en España. A países más evolucionados, más sensibilidad ante la compra de falsificaciones. Realmente, por un tema de marca España todos deberíamos tener conciencia de esta problemática. Sin embargo, cabe destacar que la franja que más compra falsificaciones en el país son los jóvenes entre 15 y 24 años, una juventud que respeta el medio ambiente y tiene sensibilidad en aspectos sociales, pero que no es consciente de lo que supone comprar productos falsos. Ahora, nuestro gran reto es inculcar la sensibilidad de que comprar falsificación es comprar a mafias y enseñarles que hacen daño a empresas privadas que crean riqueza colectiva y que crean garantías de que, como consumidor, pierdes cuando adquieres una falsificación (por ejemplo, con cosméticos que te pueden dañar la piel).

 

 

P.: El porcentaje de falsificaciones de marca ha ido creciendo en 2023, ¿Cómo frenar la situación en 2024?

 

R.: Ha ido creciendo porque ha cambiado el hábito de consumo. Desde el estallido de la pandemia mucha más gente compra por Internet y muchas marcas se están centrando en el online. A través de Internet es más fácil adquirir productos falsos. Para frenar el auge de las falsificaciones intentamos crear complicidades con plataformas como Amazon, así como otras plataformas de venta a través de Internet. Todas tienen que aplicar la directiva europea Ley de Servicios Digitales (DSA por sus siglas en inglés), que llevará a más control sobre estas plataformas.

 

 

P.: La falsificación de medicamentos aumenta año tras año, ¿son efectivas las estrategias que se están llevando a cabo en España?

 

R.: Además de hablar con la agencia de medicamento hablamos con otras asociaciones para intentar hacer campañas de concienciación, como la UIPO (con sede en alicante). Trabajamos en la divulgación de estas campañas para informar y alentar a la gente que comprar productos farmacéuticos falsificados es un problema de salud pública. Además de todas las consecuencias de alertar contra el sector privado y enriquecer a mafias relacionadas con trafico de personas o armas.

 

 

P.: Europa alertó en octubre de la falsificación del fármaco para adelgazar Ozempic, cuya popularidad sigue creciendo. ¿Se está notando en España más falsificaciones a causa de la alta popularidad de estos medicamentos?

 

R.: Tenemos constancia, por la colaboración que llevamos a cabo con las fuerzas de seguridad, de que llegan falsificaciones a través de la pequeña paquetería y esto sí que está sucediendo en mayor escala durante los últimos años. Necesitamos alertar a la gente de que esto tiene un peligro tremendo, tomarse algo sin prescripción médica que tiene consecuencias en el cuerpo humano que pueden ser muy peligrosas.

 

 

 

 

 

P.: ¿Hay conciencia del impacto que puede tener esto entre los consumidores?

 

R.: No hay nada de conciencia. Hay que recalcar que lo fake no es cool y que no tiene nada de moderno. Además, la gente lo ve como un delito menor y no es sólo una percepción que tiene el consumidor. A veces hemos tenido sentencia de parte de algún juez como delito menor al tratarse de una falsificación y nosotros queremos advertir de que una simple venta puede tener consecuencias muy graves en el ser humano. Por ejemplo, si dejas un cargador móvil falsificado en casa (que no tiene los controles de seguridad necesarios) puede explotar, lo que puede suponer también problemas con los seguros al intentar reparar los daños. Un producto original pasa controles de todo tipo y la gente no es consciente del riesgo potencial que comprar la falsificación puede generar.

 

P.: ¿Son las navidades (por el consumo masivo) una de las épocas en la que más productos falsos se compran?

 

R.: A más volumen de compra es cuando hay más venta de productos falsificados, sí. También en otros momentos como la campaña de descuentos Black Friday. Ahora, en la famosa cuesta de enero no tanto porque ya hay rebajas y los precios son más asequibles para el consumidor, pero en otros momentos sí que se nota el auge.

 

 

P.: ¿Es entonces el precio un driver de compra en las falsificaciones?

 

R.: Realmente no tiene por qué. En general sí que es cierto que se intentan falsificar productos más caros, pero no son los únicos productos que se falsifican. Hoy en día se falsifica todo. Los criminales intentan engañar con cualquier cosa que se pueda vender y falsifican hasta productos de alimentación. Los imitadores ofrecen calidad por algo mucho más barato cuando no tiene esos estándares de calidad.

 

 

 

 

P.: ¿Cómo pueden frenar esta situación los operadores? ¿hay estrategias diferenciadas por sectores?

 

R.: En todas las campañas que hacemos intentamos hablar de todos los productos en general. Cuando hay algún acontecimiento mundial, por ejemplo, eventos deportivos, hay marcas como Adidas o Nike que se activan mucho más y sí se hacen campañas más concretas, pero normalmente lo hacemos a escala general.

 

 

P.: ¿La irrupción de la IA en la mayoría de los sectores afecta a la protección de los derechos de la marca?

 

R.: Sí, a veces el criminal va más rápido que la justicia, que es más lenta por la precisión de aplicar la legislación, y es cierto que con la IA se abren ventanas difíciles de controlar. Nosotros lo tenemos claro: lo que es legal offline lo tiene que ser online; ya tuvimos este problema con el metaverso, donde se vieron muchas falsificaciones. La IA puede ser una herramienta muy buena, el problema es su mala utilización.

 

 

P.: ¿Qué le recomendaría a una marca que ha sufrido una falsificación?

 

R.: Primero le diría que debe registrar la marca ante la oficina de patentes y marcas, tanto en España como a escala europea y que a la mínima que vea amenaza de una posible imitación que lo denuncie. Además, recomiendo que se unan a asociaciones como nosotros, que promovemos campañas de formación y estamos en contacto con fuerzas de seguridad del Estado para que puedan identificar los productos falsificados y que nos coordinemos todos en la lucha contra el fraude.