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Diario económico del negocio de la salud

18 Sep 202107:15

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Plan de vacunación de la UE: falta de transparencia, opacidad legislativa y pago al mejor postor

01 Feb 2021 — 04:58
Por D. Punzano / A. Escobar
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Los expertos coinciden en que es complicado demostrar un incumplimiento por parte de la farmacéutica, al no estar detallados los términos contractuales y que la compañía pueda acogerse a ciertas cláusulas.

Plan de vacunación de la UE: falta de transparencia, opacidad legislativa y pago al mejor postor

 

Europa vs AstraZeneca y AstraZeneca vs Europa. Como si de destapar un secreto de Estado se tratase, el pasado viernes, 29 de enero, la Comisión Europea hizo público el contrato entre el Ejecutivo comunitario y la farmacéutica británica relativo al suministro de dosis de su vacuna para abastecer a los países de la Unión Europea (UE). Un documento que, sin embargo, oculta cuánto acordaron ambas partes que se pagase, de qué manera, las cantidades de dosis a repartir y en qué plazos. Más de cuarenta páginas de las cuales sólo siete se pueden leer al completo. Hasta entonces, sólo era público el acuerdo entre Europa y la alemana CureVac.

 

La guerra entre Bruselas y la farma está servida. El problema surgió cuando la farmacéutica reconoció hace unos días un retraso en el reparto de su vacuna a los Veintisiete y que durante el primer trimestre de 2021 sólo sería capaz de entregar un 25% del volumen comprometido inicialmente.

 

Desde Europa lo tachan de incumplimiento, haciendo alusión al contrato que la Comisión negoció junto con los países europeos el pasado agosto, mediante el cual estos pueden comprar 300 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca por 870 millones de euros, con la opción de disponer de otros cien millones de dosis.

 

Eurodiputados, abogados, expertos en comercio internacional y otros agentes aportan luz a un desencuentro que como mínimo afecta a más de 400 millones de personas. Hacer que la farma rinda cuentas es difícil porque hay una falta de transparencia entre el grupo y la UE y una opacidad legislativa en relación a las posibles represalias por parte de Bruselas. Además, hay quien acusa de a la empresa británica de obedecer al mejor postor.

 

Retrasos en la vacunación

La Unión Europea ha firmado acuerdos con hasta seis farmacéuticas para asegurarse el acceso a un total de 2.300 millones de dosis. El organismo ha firmado contratos con Pfizer y BioNTech, Moderna, AstraZeneca, Sanofi, Johnson&Johnson y CureVac. Con tres vacunas aprobadas por la Comisión Europea, la Unión Europea ha reclamado a las farmacéuticas que cumplan con los plazos de entrega para cumplir con los objetivos de vacunación previstos para 2021.

 

Pfizer anunció a mediados de enero que reducía las entregas de vacunas a Europa para aumentar la producción, mientras que AstraZeneca entregará un 60% menos de las dosis previstas a la Unión Europea en el primer trimestre de 2021. La farmacéutica británica suministrará 31 millones de dosis frente a los ochenta millones previstos para este periodo.

 

La Comisión Europea elevó su tono durante la semana pasada tras el anuncio de AstraZeneca y la comisaria europea de Salud, Stella Kyriakides, señaló que “insistimos en un calendario de entrega preciso para saber qué estados miembro deben planificar sus programas de vacunación”. Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, explicó que harían respetar los contratos con las farmacéuticas y “nos comprometemos a que haya transparencia utilizando todos los medios jurídicos de los que disponemos”. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el consejero delegado de AstraZeneca, Pascal Soriot, mantuvieron diversas reuniones a lo largo de la última semana.

 

 

 

 

 

Además, la Unión Europea ve con recelo que Reino Unido e Israel tengan un ritmo de vacunación mayor y que no les afecten los problemas de suministro de AstraZeneca. El gestor de Abante Biotech, Armando Cuesta, refleja que la “la fabricación de los transportadores o vectores de AstraZeneca es mucho más compleja y costosa que el método desarrollado por Pfizer o Moderna”. El experto considera que los retrasos de la farmacéutica británica son lógicos.

 

En la misma línea opina Yolanda Puiggròs, socia del área de healthcare&life sciences del despacho de abogados Roca Junyent, quien considera que el mayor problema es la falta de capacidad de producción para dar cumplimiento a toda la demanda. La letrada destaca el acuerdo de fabricación entre farmacéuticas rivales, como el de Pfizer y Sanofi, y considera que “se producirán más alianzas, porque una fábrica no se puede construir de un día para otro”.

 

Por su parte, Javier Díaz, profesor de economía de la escuela de negocios Iese, afirma que “hay un problema de monopolio”. El experto apunta que “la vacuna la podría haber distribuido el mercado o los reguladores, y estos podrían haber comprado la patente de la vacuna y no lo hicieron”.

 

Dolors Montserrat, exministra de Sanidad, cree que Europa ha hecho los deberes y que Pfizer y BioNTech y Moderna están cumpliendo con los términos acordados. La política destaca el papel de la Unión Europea y su exigencia por el cumplimiento de lo acordado y se muestra convencida de que “si hay un problema en una planta de producción de AstraZeneca, las otras pueden resolverlo”.

 

Transparencia y sanciones

La Unión Europea ha publicado dos contratos que comprenden la adquisición de vacunas contra el Covid-19 y son los de CureVac y AstraZeneca. A pesar de las presiones de la Comisión en que señala que los acuerdos contienen indicaciones “muy claras” de los plazos de entrega de las dosis, las partes censuradas no lo permiten esclarecer. En ambos contratos se tachan las condiciones del precio pagado por dosis y los términos y condiciones de las entregas.

 

En el modelo firmado con CureVac, hay tres cuestiones que podrían ser extrapolables al resto de farmacéuticas con las que la Comisión ha alcanzado acuerdos. El primero es que se contempla la posibilidad del retraso, hay una cláusula que establece que de haber retrasos en las entregas, se hará una distribución justa del resto de dosis y un apartado en el que se exonera a las empresas y sus afiliados de posibles indemnizaciones por retrasos causados por fuerza mayor.

 

“Ha faltado transparencia, es uno de los grandes problemas de la pandemia”, explica José Antonio Hernández, socio responsable del área de innovación y salud de Grant Thornton. El experto considera que no hay claridad entre los compromisos alcanzados por ambas partes ni si realmente hay un incumplimiento en el plazo de las entregas.

 

 

 

 

 

También apunta a la falta de transparencia Montserrat, que argumenta que desde el Parlamento Europeo “entendemos que la confidencialidad en la etapa de negociación sea máxima, per una vez se firma el contrato tiene que haber mayor transparencia”. La exministra de Sanidad reclama conocer el número de dosis acordadas y las fechas de entrega.

 

Con la información de los contratos, tanto de CureVac como de AstraZeneca, publicada por la Unión Europea y las partes censuradas, es difícil saber si las farmacéuticas deberán pagar de alguna forma los supuestos incumplimientos o si la UE puede reclamar compensaciones.

 

 

 

 

Cuesta concluye que “muy probablemente las farmacéuticas están indemnes de cualquier pago o multa por el retraso ocurrido”. Por su parte, Puiggròs considera que no se puede hacer una previsión, aunque teme que “el control de la producción europea de vacunas puede tener un efecto rebote ante cualquier restricción del comercio”.

 

En la misma línea, Hernández asegura que la regulación de las exportaciones de la Unión Europea está entre sus competencias y tendría el objetivo de cubrir las necesidades, aunque espera “no alcanzar cierto límite”. No obstante, el experto asegura que “establecer en acuerdos de compras penalizaciones por incumplimiento es una práctica global del sector público”.

 

 

 

 

 

Paco Palomares, director jurídico en el despacho Le Morne Brabant, explica que “es muy posible que sea un contrato de suministro, por lo que la empresa se responsabiliza de entregar un producto de forma periódica y a un precio establecido”. El experto considera que la Unión Europea podría utilizar las cláusulas para penalizar al suministrador, aunque en este caso “es más importante estar suministrado y que falle alguna vez que dejar de recibir la vacuna de la farmacéutica para siempre”.

 

Por otra parte, Jorge Robles y Ariadna Casanueva, abogados de Cuatrecasas, afirman que en el caso de que se considere que se ha producido un incumplimiento en el contrato, “la compañía debería indemnizar a la Comisión Europea y los estados miembros por los daños causados”.

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